lunes, 6 de abril de 2009
Microcuento III. Liberación
Martha regresó a la cama, comprendió entonces que Peter jamás volvería. Intentando dormir, cerró sus ojos pero una y mil veces le venia a la mente aquella terrible imagen: Peter cayendo al vacío, el desgarrado grito clavándose en sus oidos, el agudo chasquido del cuerpo al chocar contra el empedrado suelo de aquel pozo abandonado… Deseaba olvidar y no podia… ella lo habia empujado, presa del más desesperado de los temores, buscando el final de tantos años de maltrato y amenazas, el final de tantas vejaciones en silencio. Pero estaba claro, nunca más podria dormir tranquila, asi que intentando calmarse se levantó, fue hacia el teléfono, lo descolgó con parsimonia, marcó… oiga, es la Policia? He matado a mi marido….
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