mientras un hilo de sangre descendía por la comisura de sus labios, convirtiendo en inútiles los esfuerzos de James por reanimarla… Alli estaba, en medio de aquel caos, la tierra temblaba, los edificios se venían abajo. Una joven que parecía un muerto viviente se cruzó con él, y James acertó a preguntarle: ¿Qué ha pasado?. Ella balbuceó: El cometa… James recordó aquella noticia leída días pasados, a la que no dió demasiado crédito: “El cometa Sparrow, del tamaño de un campo de fútbol, pasará rozando el planeta…”. Maldito fútbol, pensó, al tiempo que escuchaba una tremenda explosión, se volvió, y atinó a ver como una balconera ardiendo caía sobre su cabeza. Entonces despertó, envuelto en un inmenso charco de sudor.
sábado, 18 de abril de 2009
Microcuento XI. El cometa
mientras un hilo de sangre descendía por la comisura de sus labios, convirtiendo en inútiles los esfuerzos de James por reanimarla… Alli estaba, en medio de aquel caos, la tierra temblaba, los edificios se venían abajo. Una joven que parecía un muerto viviente se cruzó con él, y James acertó a preguntarle: ¿Qué ha pasado?. Ella balbuceó: El cometa… James recordó aquella noticia leída días pasados, a la que no dió demasiado crédito: “El cometa Sparrow, del tamaño de un campo de fútbol, pasará rozando el planeta…”. Maldito fútbol, pensó, al tiempo que escuchaba una tremenda explosión, se volvió, y atinó a ver como una balconera ardiendo caía sobre su cabeza. Entonces despertó, envuelto en un inmenso charco de sudor.
Microcuento X. Miedo

De repente se volvió, y allí estaba, clavándole la mirada de aquellos ojos enrojecidos. Pensó en salir corriendo pero el era mas rápido que ella, no tardaría en darle alcance y su furia se acrecentaría. Optó por quedarse quieta, mirándole. En una fracción de segundo acudieron a su memoria los tiempos felices que vivieron juntos y no lograba recordar en qué momento él cambió para convertirse en el ser mas posesivo, despiadado y violento de la tierra. Ya no me quieres? Le dijo mientras dos lágrimas brotaban de sus ojos asustados. No tuvo tiempo de decir nada más, un golpe certero acompañado de un ¡cállate zorra! la dejó inconsciente, mientras un hilo de sangre descendía por la comisura de sus labios.
Microcuento IX. El bosque

Y dejó que sus gritos, casi animales, rompieran el silencio de la noche. Y se preguntó angustiada: ¿que hago yo aquí en medio del bosque, atada a este árbol?... En su mente martilleaba una y mil veces su último recuerdo, acostada en su cama, dispuesta a disfrutar de un plácido sueño después de una agotadora jornada… Gritaba como una posesa, preguntándose qué o quién la habia arrastrado hasta ese maldito bosque. Entonces fue cuando comenzó a sentir unos pasos que se dirigían hacia ella, cada vez más cerca. Gritó mas fuerte aun, viéndose ahogado el grito por una carcajada ténebre, siniestra, de ultratumba… De repente se volvió, y alli estaba, clavándole la mirada de aquellos ojos enrojecidos.
viernes, 17 de abril de 2009
Microcuento VIII. Aventura

Un volcán de lujuria a punto de explotar entre sus piernas que, temblorosas, se abrían abandonándose al remolino que la arrastraba, estalló justo en el momento en que aquel desconocido la penetró con fuerza. Hubo un parón, tal vez de dos o tres segundos, los dos amantes se miraron, sus respiraciones entrecortadas se unieron en una, se besaban de una forma febril y descontrolada. El, sintiéndose acogido por los candentes e inflamados labios que ahora rodeaban su miembro, comenzó a moverse despacio, ella, abrazándose con mas fuerza al tremendo vaivén erótico que la penetraba, cerró los ojos, abandonándose al intenso placer que poco a poco la fue poseyendo y dejó que sus gritos, casi animales, rompieran el silencio de la noche.
jueves, 9 de abril de 2009
Microcuento VII. La alcoba
Y de esta manera descubrieron al fin cómo era el cielo. Sus labios se acercaron, erizándose el vello, explorando sus lenguas en un atrevido ritual. Ella, cerrados los ojos, sintió como aquella lengua vaciaba su boca y lentamente recorría sus labios, bajando por su cuello, despacio, dejando a su paso un húmedo sendero ardiente, hasta llegar a sus pechos. Se estremeció, dejando caer la cabeza hacia atrás, sintiendo erizar sus pezones al ser tiernamente atrapados por aquellos labios, tan insolentes y deseados a la vez… Los labios de su amiga… La lengua siguió bajando, mojando su ombligo, recorriendo la senda de su vientre, el tiempo detenido, los sentidos desbocados, un volcán de lujuria a punto de explotar entre sus piernas.
miércoles, 8 de abril de 2009
Microcuento VI. El viaje
Las amigas volvían a estar juntas, esta vez ya eternamente. Mientras sus cuerpos aún eran objeto de fotografías y pruebas forenses, sus almas levitaban libres hacia lo desconocido. ¿Será esto el cielo?, no lo parecía, al menos no como siempre lo imaginaron. Aquel escenario mas bien se asemejaba al basto océano que, desplegando una fuerza sobrenatural, las engullía sin remedio hacia las profundidades marinas, donde una joven sirena de facciones hermosas las esperaba, y hablándoles en el lenguaje de las mareas y de los ritmos lunares, fue guiándolas en un apasionante viaje hacia el interior de los más ocultos y anhelados sueños que no pudieron cumplir en vida, y de esta manera descubrieron al fin cómo era el cielo.
martes, 7 de abril de 2009
Microcuento V. Venganzas
...Su vida se escapó en el mismo instante en que su amiga apretó el gatillo, pobre infeliz!. Toda una vida juntas, desde primaria cuando las dos iban al colegio cogidas de la mano, para ahora terminar así... y todo por culpa de aquellos malditos celos. Su vida se escapó, mientras contemplaba asombrada como su propia alma se incorporaba, salía y, escapándose por el balcón, llegaba al coche donde su amiga huía presurosa de la escena y, al llegar a la primera curva, se enredaba en su pelo, aquel que juntas tanto habían cepillado, hasta lograr que enmarañado cegara sus ojos y, descontrolado, saltara la valla, estrellándose en el barranco... Las amigas volvían a estar juntas, esta vez ya eternamente.
lunes, 6 de abril de 2009
Microcuento IV. La traición
Oiga, es la Policia? He matado a mi marido…Supongo que no querrás acabar diciendo esa frase que a menudo se escucha en las películas de los sábados por la tarde…Su amiga tenía razón, no podía continuar con una relación que se tornaba cada vez mas tormentosa, ella se conocía muy bien y sabía que era capaz de cualquier cosa por celos, incluso matar. Esa misma tarde decidió poner fin a su matrimonio, así evitaría un mal mayor. Subió la escalera y justo al introducir la llave el corazón le dio un vuelco, cerró la puerta tras de si, entró al dormitorio y…la vida se le escapó trémulamente en el mismo instante en que su amiga apretó el gatillo, ¡pobre infeliz!.
Microcuento III. Liberación
Martha regresó a la cama, comprendió entonces que Peter jamás volvería. Intentando dormir, cerró sus ojos pero una y mil veces le venia a la mente aquella terrible imagen: Peter cayendo al vacío, el desgarrado grito clavándose en sus oidos, el agudo chasquido del cuerpo al chocar contra el empedrado suelo de aquel pozo abandonado… Deseaba olvidar y no podia… ella lo habia empujado, presa del más desesperado de los temores, buscando el final de tantos años de maltrato y amenazas, el final de tantas vejaciones en silencio. Pero estaba claro, nunca más podria dormir tranquila, asi que intentando calmarse se levantó, fue hacia el teléfono, lo descolgó con parsimonia, marcó… oiga, es la Policia? He matado a mi marido….
Microcuento II. Madrugada
Y un postrero hilo de veneno derramado de las copas tiñó de amargura el mantel…Martha despertó sobresaltada, sólo había sido un mal sueño. Palpó al otro lado de la cama pero Peter no estaba. Se levantó agitada, miró el reloj, las cuatro de la madrugada, se dirigió a la cocina y llenó un vaso de agua apresuradamente. Mientras bebía aún podía sentir cómo su garganta se inflamaba al paso del fatal veneno. Respiró profundamente pero no encontró alivio, algo iba mal, y clavando sus ojos en la mesa donde tantas veces ella y Peter habían desayunado juntos halló una nota. Mientras leía, una lágrima furtiva recorrió su rostro cansado. Martha regresó a la cama, comprendió entonces que Peter jamás volvería.
domingo, 5 de abril de 2009
Microcuento I . Helen y Andy
Este proyecto concebido hace tan solo unas horas comienza su andadura, espero que lo disfrutemos... De esta manera brindaron Helen y Andy minutos despues de su apresurada boda, una boda secreta a la que solo asistieron sus dos mejores amigos, ineludibles testigos de la unión. Entonces ninguno de ellos sabia que, con la misma rapidez y entusiasmo que habian preparado aquel apasionado enlace, se cernía sobre ellos la más amarga de las tragedias... Tan pronto apuraron el último trago, un dulce sueño cerraba para siempre los ojos de los dos enamorados, entrelazadas sus manos para siempre y entreabiertos sus labios, dispuestos para un beso eterno... y un postrero hilo de veneno derramado de las copas tiñó de amargura el mantel.
Microcuentos
Los microcuentos son cuentos como otros cualquiera, con la salvedad de que deben tener un numero maximo de palabras... en nuestro blog, pongamos q el numero maximo sera 120 palabras. Y hemos pensado q seran microcuentos encadenados, quiere decir que irenia y jason iran publicando cuentos alternativamente, y con la condicion de que el microcuento de uno debera empezar obligatoriamente con la ultima frase del microcuento inmediatamente anterior del otro... Espero q los lectores del blog sepan disfrutar de su lectura, al menos del mismo modo q los autores lo haremos con su escritura....
sábado, 4 de abril de 2009
Andando el comienzo
me uno a tu alegria e ilusion, porque qué mejor cauce para desplegar tanta capacidad creativa en nuestros dias como un blog de este tipo... espero sembrar contigo cantidad de inspiraciones y anhelos creativos, y poder recoger juntos los frutos plasmados en esta ciber pagina... que el tiempo no sea perdido y este blog sirva para rubricar tanto tiempo en la Red, que las palabras no se las lleve el viento, que este blog sea testigo y notario de historias, cuentos, relatos, fantasias, sueños.....
Comienza la andadura
Experimento en estos momentos una hemorragia de satisfacción al ver nacer este blog que compartiremos por mucho tiempo espero, para expresar todos nuestros pensamientos, relatos, anécdotas, y donde, en definitiva, poder dar rienda suelta a nuestra inspiración creativa. Este proyecto concebido hace tan solo unas horas comienza su andadura, espero que lo disfrutemos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)