
Porqué a ella? Por qué?... se preguntaba la niña tapada hasta las cejas en la azabache soledad de su cuarto… cuando su abuelo le contaba una de sus historias, pasaba las siguientes noches despierta sin pegar ojo. La de esa tarde la inquietaba especialmente, aquel hombre vampirizado por una chica que lo obligaba a vivir una vida irreal. No podia dejar de pensar: ¿Viviré una vida que no es mia? ¿Será esta mi casa, serán estos mis padres…? Todo alrededor parecía ser de mentira. De pronto se abrió la puerta, adivinando la figura de su madre al contraluz… Cariño, es tarde... Se acercó, la besó y, con un tierno suspiro, cerró los ojos tranquila, pensando: Esto no puede ser irreal…
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